La apertura de iglesias y templos este Domingo de Resurrección, autorizada la víspera por un juez del Tribunal Supremo, se ha convertido en objeto de discusión en Brasil, en momentos en los que el país vive la peor fase de la pandemia y supera ya las 330.000 muertes por la covid-19.
Cultos y misas fueron celebrados este domingo en todo el país tras el aval de Kassio Nunes Marques, uno de los once magistrados de la máxima corte y quien consideró que la prohibición hiere el derecho de libertad religiosa, pese al fuerte avance del virus.
Brasil, el país más afectado por la pandemia en la actualidad, superó este pasado sábado las 330.000 muertes por covid-19 tras registrar 1.987 decesos en las últimas 24 horas, periodo en el que fueron registrados 43.515 casos de la enfermedad, informó el Gobierno.
El número de fallecidos y contagios diarios fue el menor registrado en los últimos cinco días, debido a que los fines de semana las cifras suelen ser más bajas ante la falta de personal para recopilar los datos.
Vía: EFE
