La Paz, 13 dic (Radio Splendid).- Antes de navidad, en Alemania, se considera el cierre casi total de la vida pública. El Gobierno federal y los Estados han pactado este domingo un endurecimiento de las medidas contra la pandemia en un nuevo intento de frenar los contagios que no dejan de crecer en el país más poblado de la Unión. Los comercios, salvo los imprescindibles, cerrarán a partir del miércoles.
Las escuelas adelantarán las vacaciones navideñas en principio a mitad de semana y pospondrán su regreso hasta el 10 de enero. No se venderá alcohol en la calle y se restringirán los contactos, también en nochevieja. Las medidas vigentes desde hace seis semanas no han logrado ralentizar la propagación del virus, que ha vuelto a marcar máximos de contagios y muertes en los últimos días.
“Las medidas vigentes desde el 2 de noviembre no han sido suficientes, desde hace unos días vemos cómo han crecido los contagios de forma exponencial (…) hay una necesidad urgente de actuar”, estimó la canciller alemana, Angela Merkel, ante la prensa poco después de las once de la mañana.
Reiteró que el objetivo es que no se colapse el sistema sanitario y que se puedan volver a rastrear los contactos. Los contagios en las últimas 24 horas se elevan a 20.200 y la de muertos a 321, según los datos del Instituto Robert Koch. Se trata de una cifra inusualmente alta, sobre todo, para el fin de semana, cuando el recuento se ralentiza y las cifras suelen disminuir.
A partir del miércoles, supermercados, farmacias, bancos y gasolineras permanecerán abiertos. El resto de comercios cerrarán. Se anima a las empresas a cerrar las instalaciones siempre que puedan establecer un periodo de vacaciones para los trabajadores o sea posible el teletrabajo. Los bares seguirán cerrados y los restaurantes también, salvo para vender comida a domicilio. La cultura y el ocio también permanecerá cerrada.
Se prohíbe además desde mitad de semana la venta de alcohol en espacios públicos, lo que supone el cierre de los puestos de vino caliente que han servido estos días de último refugio a quienes osaban darse cita en la calle, con temperaturas en torno a las cero grados. Quien burle la regulación, será multado. Se prohíben también los tradicionales petardos de Año Nuevo.
Desde el inicio de la epidemia, 21.787 personas han muerto, en un país de 83 millones de habitantes.
