Los empresarios privados ratificaron que el impuesto a las grandes fortunas desincentiva la inversión en el país y por el contrario propusieron que se amplíe el universo tributario para captar más ingresos para el Estado boliviano.
«Nosotros vemos que hay una falta de inversiones en el país, tanto nacional como extranjera. Este tipo de medidas sin lugar a dudas desincentivan la inversión. En otros países brindan facilidades como incentivos de tipo fiscal y esto viene a ser un desincentivo para inversores grandes», aseveró Jaime Ascarrunz, presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz.
Aclaró que no se opone a esta medida; sin embargo, que se la debería revisar y ver la manera de ampliar el universo tributario para «que favorezca la participación de la ciudadanía dentro del sector formal de la economía».
Por otra parte, el presidente de la Federación de Entidades Empresariales Privados de Cochabamba, Jaime Bellota, sostuvo que un impuesto de este tipo incomoda porque cambia las reglas de juego.
«Consideramos que más que un impuesto, lo que deberíamos hacer es a la inversa , es ver cómo hacemos que esos grandes capitales se inviertan en el país», dijo el empresario.
Manifestó que el gobierno debería buscar los mecanismos para generar un ambiente de confianza, de interacción con los actores que puedan hacer inversiones, «apostando a las capacidades que tiene el país.
«La economía se va a dinamizar en la medida que las personas con grandes fortunas puedan ser motivadas o estimuladas para que puedan hacer inversiones en el país, porque el país lo que necesita en este momento es inversión», afirmó Bellot.
