La Paz, 20 may (Radio Splendid).- El candidato a la vicepresidencia por la alianza Juntos, Samuel Doria Medina, informó el miércoles que está de acuerdo con las investigaciones en el caso de corrupción en la compra de 170 respiradores, y pide que se juzgue con todo el peso de la ley a los responsables.
“Eh apoyado la investigación que auspicio la presidenta Jeanine Áñez, y que serán las personas que tendrán que explicar sus acciones y su comportamiento y el peso de la ley les tendrá que caer con toda la fuerza a todos que sean responsables”, dijo Medina en una entrevista con un medio de comunicación.
Medina ve dos observaciones en la compra de respiradores, que no se informó de manera oportuna que los 170 respiradores eran de terapia intermedia y no de terapia intensiva, y la otra observación es que si el precio de los respiradores eran más de lo que en realidad costaban, no se los dijo y genera susceptibilidad.
“El problema que yo lo veo en este tema de la compra de respiradores, es primero el hecho que se iba a comprar unos respiradores de terapia intermedia, porque no lo informaron, debería informar la autoridad en Salud (…) entregaron los respiradores sin informar antes que eran respiradores de terapia intermedia, primer error, y el segundo error, ser muy claros muy transparentes si nos hubieran dicho vamos a tener que comprar respiradores a un precio mayor por la escasez se hubiera entendido, pero el silencio que hubo todo eso genera la susceptibilidad que hay alguien que ha aprovechado”, dijo.
La presidenta anunció el martes iniciar las investigaciones sobre posible corrupción en compra de los respiradores españoles y pidió cárcel y ordeno todo el peso de la ley contra quienes se hubieran llevado un solo peso en la compra de los respiradores.
En las últimas horas se conoció que cada uno de los ventiladores producidos por la empresa catalana GPA Innova tiene un precio de fábrica de 7.194 dólares. Pero el Gobierno interino pagó –a uno o varios intermediarios, un detalle que todavía no se ha esclarecido– más de 4,7 millones de dólares por 170 máquinas; esto significa que cada una le costó 28.000 dólares. El Ejecutivo boliviano decidió hacer esta compra directamente en España, al parecer por medio de su cónsul en Barcelona, David Pareja, pese a que una importadora local le había ofrecido traer los mismo equipos al país por 12.500 dólares la unidad.
