Perros y gatos enjaulados y murciélagos esparcidos en el piso. Este es el panorama que uno encuentra en los mercados de China. Los encargados de la salud ya dejaron claro que los mamíferos voladores no pueden contagiar la pandemia a los seres humanos. La historia cuenta que el inicio se dio cuando un ciudadano chino comió el animal, pero esto ya quedó descartado, aunque no quita que sea algo antihigiénico.
En el país asiático están acostumbrados a comer animales que en occidente no son opción de alimento. Más allá que no puedan transmitir el coronavirus, el mal cuidado puede generar un descuido en la limpieza de los espacios y generar el contagio.
Luego que en China festeje el descenso de su taza de contagios y mortalidad por el covid-19, los mercados de carne volvieron a abrir, pero manteniendo los bajos estándares de higiene para prevenir un brote futuro, según informa Daily Mail.
Todo vuelve a la normalidad den China
Un corresponsal de Mail on Sunday, observó ayer cómo miles de clientes acudían en masa a un mercado en expansión en Guilin, suroeste de China para adquirir los animales. Perros, gatos, murciélagos y hasta escorpiones eran puestos en oferta.
En el mercado de Dongguan, en el sur de China, otro corresponsal de fotografió a un vendedor de medicamentos que regresaba al negocio promocionando la venta de murciélagos con un cartel.
“Todos aquí creen que el brote ha terminado y que ya no hay nada de qué preocuparse. Es solo un problema extranjero ahora”, dijo uno de los corresponsales con sede en China.
El Comercio
