La Paz, 4 feb (Radio Splendid).- La presidente de Bolivia, Jeanine Áñez, y una delegación diplomática de Israel se reunieron este martes en Palacio quemado de la ciudad de La Paz, con miras a retomar la relación bilateral entre ambas naciones, tras 11 años de alejamiento durante el Gobierno del expresidente Evo Morales.
La delegación israelí estuvo encabezada por el director del departamento para América del Sur de Israel, Shmulik Bass, y el embajador de Israel en Perú, Asar Ichilevich.
«Bolivia siempre ha sido amigo de Israel y los pueblos siempre han tenido muy buenas relaciones y nos reunimos ahora con la señora presidenta y la canciller para hablar sobre temas de cooperación técnica y consultas diplomáticas», dijo Ichilevich.
El diplomático israelí expresó su deseo de fortalecer esa relación bilateral y tener aún más reuniones con las autoridades bolivianas para garantizar la cooperación técnica entre ambas naciones.
«Hablamos de cooperación técnica en temas como agricultura, educación, salud, entre otros, ojalá que haya muchas mas visitas desde Israel a acá y desde Bolivia a Israel para fortalecer las relaciones», manifestó.
Ichilevich aseguró que «hay un muy buen futuro para ambos países», tras expresar su satisfacción por su encuentro con la presidenta Áñez.
Evo Morales, rechazó el pasado mes de diciembre la decisión del Gobierno de Añez de pedir «ayuda» al régimen de Israel con la justificación de «combatir el terrorismo».
El gobierno del Movimiento Al Socialismo criticó y denunció los crimenes de lexa humanidad contra el pueblo palestino, soliveantados por el imperio, fiel aliado en las intervenciones del gobierno nortemericano a los países de medio oriente.
El gobierno de facto pide ayuda al gobierno sionista de Israel para combatir a la izquierda. Los golpistas son los violentos, que no respetan la libertad, dignidad e identidad con políticas de intervención militar extranjera que nos dividen entre hermanos.
— Evo Morales Ayma (@evoespueblo) December 8, 2019
La solicitud para que el régimen israelí intervenga en Bolivia fue anunciada por el ministro de Gobierno de facto, Arturo Murillo, quien acusa sin ninguna prueba jurídica complots por parte de Venezuela y Cuba para desestabilizar al país.
