Nueva Delhi, 16 Dic. 2019 (EL PAÍS).- Más de un centenar de personas han sido atendidas este domingo en varios hospitales de Nueva Delhi por heridas causadas durante los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes que protestaban contra una polémica enmienda a la Ley de Ciudadanía. Las autoridades de la capital respondieron con porras y gas lacrimógeno contra los asistentes a la marcha, ente ellos estudiantes dentro de una de las principales universidades de Nueva Delhi, la Jamia Millia Islamia.
Las protestas violentas se han extendido por el norte y noreste del país, donde han muerto seis personas en choques entre fuerzas de seguridad y manifestantes desde el miércoles, día en el que se aprobó la enmienda. Universidades en Delhi, Uttar Pradesh (norte), Bombay (oeste) y Hyderabad (sur), entre otras, se han sumado también a las protestas en las últimas horas.

La modificación legal, impulsada desde principios de año por el Ejecutivo del primer ministro Narendra Modi, concede asilo y ciudadanía a cualquier inmigrante indocumentado de Bangladés, Afganistán y Pakistán, siempre y cuando haya entrado en la India antes del 31 de diciembre de 2014 y no pertenezca a la comunidad musulmana.
El clima de crispación «desafortunado y muy inquietante» preocupa a Modi, que ha instado a la calma y para quien el texto ilustra «la centenaria cultura de la India de aceptación, armonía, compasión y hermandad» y no afectará de ningún modo a los musulmanes de la India, ha dicho en Twitter.
No opinan igual los manifestantes, muchos de los cuales se han manifestado en las calles con retratos de Gandhi y Ambedkar, el arquitecto de la primera Constitución de la India independiente. Un líder del histórico Partido del Congreso, en la oposición, calificó la enmienda a la Ley de Ciudadanía de 1955 de «afrenta a la Constitución». «No podemos vincular ciudadanía y religión», dijo, al tiempo que anunció que la oposición protestará en todo el país este miércoles.
La airada respuesta popular no tiene visos de amainar pese a los centenares de heridos en los choques con la policía. «Muchos presentan fracturas. Pero se acaba el yeso para escayolar», contaba a Reuters Inamul Hassan, funcionario del Hospital Alshifa, cerca de la Universidad Jamia Milia Islamia. Estudiantes de este campus, al sureste de Delhi, se vieron atrapados en el campus cuando los antidisturbios irrumpieron para cargar contra manifestantes. «No se por qué me golpearon. Yo no protestaba. Estaba en la biblioteca cuando la policía entró», explicaba a AlJazeera English el estudiante de 26 años Mohmmad Minhaj Uddin, herido en un ojo. Los enfrentamientos han continuado este lunes.
La norma sobre ciudadanía ha sido denunciada por partidos de la oposición y grupos de derechos humanos, que la tachan de discriminatoria, así la ha calificado el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, y contraria al espíritu secular del país asiático. Por su parte, el Gobierno del Bharatiya Janata Party (BJP, conservador y nacionalista hindú) responsabiliza a sus críticos de las protestas y justifica la enmienda como una forma de proteger a las minorías religiosas hindúes, sijs, budistas, jainitas o cristianas, perseguidas en países vecinos como Pakistán, Bangladés y Afganistán. El país no cuenta con una regulación específica para refugiados.
Ante los enfrentamientos entre policía y manifestantes, las autoridades han declarado el toque de queda y el corte de las comunicaciones en las regiones del país donde se concentra la comunidad inmigrante afectada por la medida. «Han cancelado todos los trenes a Calcuta así que hemos decidido viajar a Jaipur [oeste]», explica por teléfono a este diario la turista madrileña Teresa Tiburcio, que ha modificado su viaje ante las restricciones impuestas en el este y noreste del país.

La tensión y la violencia reinan en la principal ciudad del Estado oriental de Assam, Guwahati, donde cuatro personas han muerto por disparos, otro manifestante falleció a causa de los golpes propinados por la policía y un vendedor fue quemado vivo dentro de su tienda, según France Presse. Este domingo, alrededor de 5.000 personas se concentraron en esta ciudad en protesta por la aprobación de la enmienda a la Ley de Ciudadanía.
