Santa Cruz, (Radio Splendid).- La reunión del consejo superior de la División Profesional del Fútbol Boliviano terminó en medio de golpes entre los dirigentes y la incertidumbre de la conclusión del torneo clausura 2019.
Tras la reunión, Fernando Blanco, vicepresidente de Destroyers y el dirigente, Marco Rodríguez, quienes habían tenido una discusión previa, terminaron a los golpes.
Los dirigentes determinaron volver a reunirse el 21 de noviembre para definir el futuro del torneo Clausura cuyo reinicio está condicionado a la solución definitiva de los conflictos sociales que vive el país.
En caso que exista una solución a los temas sociales y políticos en el país, el torneo se reanudará el 24 de noviembre.
La reunión del jueves 21 será clave para dar una certeza a la culminación de la temporada, aunque desde la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), existe la intención que pueda concluir el torneo y repartir los premios internacionales por mérito deportivo.
