La Paz, 17 nov (Radio Splendid).- 23 son las personas fallecidas en casi un mes de manifestaciones en Bolivia, según un último balance de la CIDH, que también denunció este sábado como “grave” un decreto del gobierno de Añez que autoriza a los militares a controlar el orden público a la vez que les exime de responsabilidades penales.
El embajador Jean Arnault de la ONU que fue enviado a Bolivia, comenzó a tomar contacto con autoridades del gobierno de la auroproclamada presidenta y organizaciones sociales para restaurar la paz en el país, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) elevó de cinco a nueve el número de fallecidos tras choques entre cocaleros y la fuerzas del orden ocurridos el viernes en Sacaba.
Las cifras de los últimos fallecimientos aportadas por la CIDH coinciden con las de la Defensoría del Pueblo de Cochabamba, pero difieren de las del gobierno que mantiene en cinco el número de muertos.
En Twitter, la CIDH calificó además de “grave” el Decreto 4078 del gobierno de Áñez, aprobado el jueves y divulgado extraoficialmente este sábado, que blinda a los militares.
«El grave decreto de #Bolivia desconoce los estándares internacionales de DDHH y por su estilo estimula la represión violenta”, señaló el organismo.
El expresidente Morales, asilado en México desde el martes, fue más allá en Twitter: “Es una carta blanca de impunidad para masacrar al pueblo” señaló.
Jerjes Justiniano, Ministro de la presidencia, respondió a periodistas que el decreto “de ninguna manera se transforma en una licencia para matar”. “Es un elemento disuasivo porque lo que pretende el gobierno es evitar la confrontación, que existan más muertes”, manifestó.
