México, 5 Nov (BBC).- La información fue confirmada por el secretario de Seguridad de México, Alfonso Durazo, que añadió que se trata de tres mujeres y seis menores de edad.
Y agregó que hay seis menores heridos, aunque su estado no reviste gravedad, y una niña desaparecida.
Julián LeBarón, activista e integrante de la familia, confirmó este martes a medios locales que la niña fue encontrada con heridas leves perdida en la zona tras caminar durante horas en busca de ayuda.
También contó que él mismo encontró a una de las supervivientes, una bebé de 7 meses de edad, gracias a que su madre la escondió en el piso del auto antes de salir y ser disparada.
La zona donde ocurrió el ataque está en disputa por grupos de narcotráfico, dijo el secretario Durazo. Uno de ellos es la banda de Los Salazar, vinculada al Cartel de Sinaloa.
De acuerdo a lo señalado por el funcionario, las causas del ataque aún se investigan. El convoy de camionetas en que viajaba la familia LeBarón «pudo haber sido confundido por los grupos que se disputan el control de la región», dijo el funcionario.

«Fue una masacre», les dijo a varios medios Julián LeBarón, uno de los integrantes de la familia.
Los miembros de la familia hablaron con los medios locales y señalaron que tres madres viajaban con sus 14 niños desde un asentamiento mormón en la localidad de Bavispe, en el estado de Sonora, hacia otro conocido como La Mora, en el estado de Chihuahua.
Se cree que la mayoría de las víctimas son ciudadanos estadounidenses.
«Una masacre»
«Fue una masacre», les dijo a varios medios Julián LeBarón.
Lafe Langford Jr., otro miembro de la familia, compartió en redes sociales un video del auto calcinado con el siguiente mensaje: «Somos una comunidad de ciudadanos estadounidenses que viven y trabajan entre México y Estados Unidos, mientras estamos bajo el ataque de los carteles».
«Hemos estado solicitando a las embajadas estadounidenses en México todo el día. Necesitamos que esto sea compartido y el mundo entero pueda presenciar los terribles actos inhumanos y brutales que se han cometido contra nosotros hoy», agregó.
Posteriormente, las autoridades mexicanas confirmaron la muerte de los nueve miembros de la familia.
«El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha dicho que ha adoptado una política de no violencia y no confrontación con los poderosos carteles del país, pero sus críticos lo acusan de carecer de una estrategia de seguridad coherente», indicó el corresponsal de la BBC Will Grant.
«La presión sobre el gobierno está creciendo después de un episodio vergonzoso el mes pasado, cuando la policía en Sinaloa liberó al Ovidio Guzmán López, ‘El Ratón’, hijo del narcotraficante preso Joaquín Guzmán Loera, ‘El Chapo’, luego de que sus hombres los superaran», añadió.
La familia LeBarón
De acuerdo a varios medios, la familia LeBarón llegó a México en la década de 1920 y se estableció en el estado de Chihuahua.
Aunque pertenecían originalmente a la Iglesia mormona, de acuerdo al periódico mexicano El Diario de Chihuahua, sus miembros se separaron de ella porque no querían dejar la práctica de la poligamia.
En 2009, la comunidad ganó la atención nacional debido al secuestro de uno de sus miembros, Erik LeBarón. La familia se negó a pagar el rescate del joven de 17 años. Finalmente fue liberado.
Pero ese mismo año, dos integrantes del clan fueron asesinados como un mensaje de advertencia por el papel que desempeñaron para conseguir su puesta en libertad.
La comunidad es reconocida por su activismo en una región que es controlada por varios grupos afiliados a carteles de la droga, que operan en la frontera con Estados Unidos.
