La Paz, 15 oct (Radio Splendid).-El ex presidente de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Lozada envió una carta que fue publicada por el Financial Times en la cual manifiesta que Carlos Mesa fue su vicepresidente durante su segundo mandato y aprovechó los conflictos sociales provocados por Evo Morales y sus aliados para forzar mi renuncia. Así Mesa se convirtió en presidente, dice la carta y prosigue dejando “pero aquellos que intentan montar el tigre terminan en su estómago, pronto el Evo Morales lo obligó a renunciar a la presidencia”.
Ojdana Salvatierra difundió una carta en defensa de su esposo, Oscar Ortiz, candidato presidencial de la alianza Bolivia Dice No. En el contenido de la misiva se puede observar la crítica directa a Carlos Mesa, postulante de Comunidad Ciudadana.
“Me duele cuando quien ha elogiado y comido de la mesa del masismo se compara con su lucha contra la corrupción, cuando quien es incapaz de explicar su vida mancha con mentira la nuestra; y me duele especialmente la complacencia de los que saben la verdad y la callan”, se lee en parte de la carta.
“Usted piensa como vive y Oscar vive como piensa, aunque algunos no quieran entenderlo”, indicó.
«Ahora algunos le piden que renuncie, que apoye eso contra lo que ha luchado tanto tiempo, que mire hacia otro lado, que sea pragmático, algunos, los más atrevidos o los más inconscientes, le llaman traidor por no traicionarse a sí mismo, funcional por no ceder a las ansias de poder de los de siempre, esos que aprovechan para regar cuando llueve», dice la esposa contra los políticos que han iniciado una campaña para que Ortiz se baje de la carrera electoral.
Salvatierra se convierte en protagonista en la recta final de las elecciones presidenciales, proceso en el que Ortiz mantuvo el tercer lugar, según los resultados de diferentes encuestas.
“Nunca me ha gustado la política ni los políticos, pero en uno de esos renglones inesperados en los que Dios escribe nuestras vidas, me case con un hombre enamorado de la política y llevo con él veinticinco años de matrimonio. Lo he visto trabajar sin descanso, renunciar tantas veces a mejores salarios y a los pequeños placeres de la vida para los que casi nunca tuvimos tiempo”, asegura.
