Cochabamba, 13 mar (Radio Splendid).- Comunarios de Maica Quenamari en Cochabamba intentaron linchar a dos hombres a quienes acusan de raptar e intentar violar a dos adolescentes de 17 años cuando salían del colegio.
Los sujetos fueron identificados como Carlos Castellón y Roberto Fernández, de 36 y 30 años, respectivamente, quienes se salvaron de milagro ayer por la madrugada de ser linchados por una turba enardecida de vecinos que les propinó una brutal paliza por haber raptado e intentado violar a dos adolescentes.
El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), Fernando Yuri Tapia, informó que los hombres, que tendrían antecedentes penales por robo agravado, interceptaron en un taxi a las dos colegialas, que serían primas, en la zona oeste de la ciudad de Cochabamba cuando salían de su colegio. “Estos sujetos, al percatarse que habían dos jovencitas solas, las amenazaron con un arma de fuego y las obligaron a subir al vehículo haciendo uso de la violencia”, señaló.
Tras varias horas manejando las llevaron a un lugar alejado para cometer el vejamen sexual. Pero los gritos desesperados de auxilio de las dos jovencitas rompieron el silencio de aquel sector agrícola despertando a sus pobladores.
Los vecinos, provistos de palos y piedras salieron de sus casas pensando que alguien era asaltado; sin embargo, se encontraron con las dos adolescentes llorando en el taxi en compañía de uno de los varones, el otro, al ver a los vecinos, huyó entre los maizales.
La gente lo persiguió y logró capturarlo, luego comenzó a golpearlo a él y a su cómplice con palos, patadas y puñetes.

Por su parte el comandante departamental de la Policía de Cochabamba, Raúl Grandy, indicó que al interior del motorizado se encontró cerveza, somníferos y condones; además de los cuadernos y libros de las víctimas.
Luego de la paliza recibida, personal de la Felcc rescató a los hombres que estaban ensangrentados y en todo momento alegaban ser inocentes. Ambos fueron llevados a la Felcc Colcapirhua.
Los enardecidos comunarios tomaron el taxi blanco marca Toyota, con placa 912 HCG, y procedieron a quemarlo en protesta por la inseguridad en la zona. Sin embargo, esta acción también fue una advertencia de lo que les puede pasar a los delincuentes que intenten cometer ilícitos en el lugar.
El Ministerio Público imputará a los varones por los delitos de rapto, abuso sexual y violación en grado de tentativa.
