El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, descartó una posible renuncia del presidente del Estado, Rodrigo Paz, frente al bloqueo de carreteras y protestas de partes de sectores sociales en diferentes regiones del país.
Recordó que la actual administración nacional reciente cumplió seis meses de gestión, por lo que no corresponden conclusiones tan severas sobre el Gobierno. En ese marco, consideró que las movilizaciones sociales estarían impulsada por intereses políticos.
“El presidente no va renunciar ¿Qué quieren? ¿Sacarlo por la fuerza? Los bolivianos ya no somos tontos, no queremos (más) de lo mismo (…) ¿Por qué renunciaría el presidente?, si recién está cinco (seis) meses, donde estamos reconstruyendo la patria ¿Por qué la renuncia? ¿Cuál es el objetivo?”, afirmó.
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La creciente tensión social ingresó a su segunda semana con la masificación de los puntos de bloqueos en los departamentos de La Paz y Santa Cruz, y un paro de 24 horas convocado por los magisterios urbano y rural. En la sede de Gobierno, la Central Obrera Boliviana (COB) persiste con manifestaciones callejeras en el marco de un paro general indefinido.
Adicionalmente, otras organizaciones sociales, como cocaleros del Chapare y juntas vecinales, anunciaron su adhesión a las protestas. Entre las principales demandas de los movilizados figuran un aumento salarial, la provisión de gasolina que cumpla con los estándares de calidad, celeridad en la ejecución de proyectos de desarrollo y, recientemente, la dimisión del jefe de Estado.
Zamora remarcó que Paz Pereira fue elegido por la mayoría de la población en los comicios presidenciales de 2025 y calificó las manifestaciones sociales como prácticas de la “vieja política”, a la que acusó de una presunta conspiración contra el Ejecutivo.
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“La vieja política hace que esto sea algo escalonado. Es como si todos se pusieran de acuerdo para crear un conflicto; esa es la vieja política. ¿Nosotros que hacemos? Seguir trabajando; tenemos cinco años para trabajar”, sostuvo.
Respecto a las demandas de los sectores movilizados, el ministro manifestó que no sería “correcto” de parte del Gobierno acceder a solicitudes que pondrían en riesgo los avances realizados para estabilidad las finanzas del país y agudizaría la crisis.
Mencionó, como ejemplo, que un padre no puede cumplir las peticiones de sus hijos no si cuenta con los recursos disponibles o si implica comprometer el futuro de la familia.

