Un chofer del transporte público afiliado a la Asociación de Transporte Libre (ATL), denunció que su sector enfrenta graves pérdidas económicas debido a la mala calidad del combustible. Según sus estimaciones, cada vehículo gasta entre 4.000 y 10.000 bolivianos mensuales en reparaciones ante ello los transportistas exigen al Gobierno un resarcimiento urgente y pronto para paliar los daños causados.
“Dicen que han bajado los repuestos, mentira, sigue caro, más bien ha incrementado. Cada mes se gasta de 4 mil a más de 10 mil. Cada bomba cuesta 450 bolivianos, las mangueras, silicona, las varillas, cada una cuesta 90 bs. En los repuestos nomás gastamos algo de 3.500, el mecánico nos cobra mano de obra de 1.000 a 1.500. La gasolina tenemos que botar automáticamente” señaló el transportista de base.
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Según el trasporte público la situación se viene agravando porque no solo pierden dinero si no también tiempo ya que deben espera de 1 semana a 15 días a que sus vehículos sean arreglados, lo que pone en riesgo la subsistencia de muchas familias.
«Ya tengo mi overol, mis herramientas, para revolcarme donde me planten, porque si no, la grúa me cobra 1.000 bs dependiendo la distancia. Y encima, el tiempo que tenemos que esperar al mecánico es de 3 a 4 días. Tenemos que ir al tornero y hacer cola, igual para un cepillado, y para el armado, otros tres días. Perdemos de 1 semana a 15 días«, señaló.
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Así también, destacó su preocupación por la difícil situación que atraviesan muchos de sus compañeros, quienes tienen deudas con entidades financieras, deben pagar alquileres de garajes y casas, y mantener a sus familias, lo que ha generado una gran incertidumbre y desesperación en el sector.

