Representantes de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB) y del sector de la construcción protagonizaron este miércoles una manifestación en la ciudad de La Paz, debido al incremento de los insumos para sus operaciones, lo que derivó en la paralización de obras y despido de trabajadores.
El presidente de la SIB, Pascual Velásquez, informó que aproximadamente un 80% de las construcciones fueron paralizadas a raíz de un desfase en los contratos suscritos con anterioridad.
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“Un 80% (de las obras) ya están paralizando. Los tiempos se nos están yendo; es una situación muy caótica para el sistema de construcción nacional, por lo que pedimos al Gobierno que escuche nuestro pedido”, declaró.
Los manifestantes, que se congregaron en puertas del Ministerio de Economía, exigen la aprobación de un decreto supremo que actualice los precios de los productos de construcción de acuerdo a la realidad del país y autorice modificaciones en los contratos de obras públicas.
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Según Velásquez, por ejemplo, el precio del cemento establecido en algunos contratos figura en Bs 64, sin embargo, el costo incremento hasta en Bs 90 en el mercado interno, por lo que el sector opera con pérdidas.
“En porcentajes, los precios han subido entre un 25% y un 45%, lo que hace insostenible seguir trabajando de esa manera”, manifestó el representante, quien señaló esta situación ocasionó una paralización de gran parte de las obras y el despido de varios socios de la institución.
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El sector de la construcción genera alrededor de 1 millón de empleo, tanto directos como indirectos, por lo que la suspensión de operaciones pone en riesgo la fuente de ingreso de miles de familias en el país, acotó el representante.
Velásquez advirtió de un colapso del sector en caso que no se ajusten los precios de los insumos de construcción y, en consecuencia, que varias obras públicas queden inconclusas.
Hasta el momento no existe un pronunciamiento oficial del Gobierno respecto a las demandas del sector.

