La serie animada South Park volvió con todo en el estreno de su temporada 27, presentando un episodio tan polémico como directo: en la trama, el presidente Donald Trump aparece en una escena absurda donde yace en la cama con Satanás, quien hace comentarios sarcásticos sobre el tamaño de su miembro. El impacto inmediato convirtió el capítulo en uno de los más comentados del año.
Este episodio, titulado «Sermon on the Mount», aborda también eventos recientes: la cancelación de «The Late Show con Stephen Colbert«, una demanda de Trump contra una cadena por la edición de una entrevista, y su reclamación por cinco mil millones de dólares contra los habitantes de South Park. El humor agresivo se usa para denunciar su estilo litigioso y la obsesión con controlar narrativas públicas.
LEE TAMBIÉN: ¡Nadie lo vio venir! Ángela y Nodal celebran un año de matrimonio con una sorpresa que enciende las redes
La Casa Blanca no tardó en responder, calificando a South Park como un programa ‘irrelevante desde hace más de 20 años’ y acusando al show de buscar atención sin ideas propias. Un portavoz del gobierno defendió el récord político de Trump y desestimó el capítulo como un ataque estéril de un programa de cuarta categoría.
En San Diego Comic‑Con, los creadores Trey Parker y Matt Stone hicieron una «excusita» cargada de ironía: “Lo sentimos profundamente”, dijeron con rostro inexpresivo. También revelaron que inicialmente se quiso censurar una escena explícita, pero ellos se negaron, optando por animar el miembro de Trump con ojos para convertirlo en personaje visible en pantalla.
El regreso de South Park llega justo después de que sus creadores firmaron un contrato de 5 años por más de 1 500 millones de dólares con una importante plataforma. Mientras la serie sigue incidiendo con humor ácido en figuras como Trump, numerosos comentaristas han elogiado la irreverencia del episodio como ejemplo de libertad satírica en la cultura contemporánea.

