La Paz se llenó de fe este Jueves Santo, ya que creyentes católicos de todas las edades se dieron cita en las diferentes iglesias del departamento para participar en la misa conmemorativa de la última cena de Jesús. La jornada religiosa incluyó el lavado de pies, un acto que recuerda un pasaje bíblico en el que Jesús lava los pies de sus discípulos, y la visita a los siete templos, una tradición muy arraigada en la fe católica.
Los fieles católicos se congregaron en iglesias como La Merced, uno de los templos más emblemáticos de La Paz, para participar en la misa y realizar el recorrido por las diferentes iglesias de la ciudad. Algunos visitantes ya habían recorrido tres templos, mientras que otros recién comenzaban su peregrinación. La devoción y el fervor se sentían en el ambiente mientras los creyentes se reunían para conmemorar este día tan importante en la fe cristiana.
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La misa por la última cena fue un momento emotivo en el que se recordó el sacrificio de Jesús por la humanidad. El lavado de pies, por su parte, fue un acto de humildad y servicio que recordó a los fieles la importancia de servir a los demás. La visita a los siete templos, una tradición que se remonta a la época colonial, fue una oportunidad para que los creyentes se acercaran a Dios y pidieran por sus intenciones.
Las iglesias de La Paz mantendrán sus puertas abiertas hasta la medianoche, permitiendo a los fieles visitar y orar en cada uno de los templos. La ciudad se convierte en un lugar de peregrinación y oración, donde los creyentes se van reuniendo para conmemorar el Jueves Santo y renovar su fe.
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La jornada religiosa se desarrolla, con miles de fieles católicos participando en las misas y recorriendo las iglesias de La Paz. La fe y la devoción de los creyentes fueron evidentes en cada uno de los actos y rituales realizados durante el día, y la ciudad se convirtió en un lugar de encuentro y oración para todos los que la visitaron.

