La misión Artemis II de la NASA despega este 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, Estados Unidos, con el regreso de astronautas a la Luna después de más de 50 años. El lanzamiento podrá seguirse en vivo a través de las plataformas oficiales de la agencia.
Se trata de la primera operación tripulada del programa Artemis, cuyo objetivo es retomar la exploración lunar con tecnología moderna y sentar las bases para futuros alunizajes y viajes a Marte.
Durante diez días, cuatro astronautas viajarán a bordo de la nave Orion, impulsada por el cohete Space Launch System (SLS).
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Artemis II representa el primer vuelo tripulado del nuevo programa lunar de la NASA y el regreso de astronautas al entorno de la Luna desde 1972.
A bordo viajarán Reid Wiseman (comandante), Victor Glover (piloto), Christina Koch y Jeremy Hansen como especialistas de misión. Este último será el primer astronauta no estadounidense en orbitar el satélite y representa a la Agencia Espacial Canadiense.
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El vuelo tendrá una duración de aproximadamente 10 días y comenzará con el lanzamiento desde Florida. Tras el despegue, la nave realizará una serie de maniobras en órbita terrestre para comprobar sistemas de navegación, comunicaciones y control.
Recién después de estas pruebas iniciales se ejecutará la inyección translunar, que colocará a Orion en ruta hacia el satelite.
El recorrido está diseñado bajo una trayectoria de “free return”, lo que significa que, en caso de fallas, la gravedad de la Luna permitirá que la nave regrese a la Tierra sin necesidad de grandes intervenciones.
Uno de los momentos más importantes será el sobrevuelo de la cara oculta del satélite. En ese punto, los astronautas alcanzarán una distancia superior a los 400.000 kilómetros de la Tierra, superando incluso los registros de las misiones Apolo.
Este tramo también implicará momentos sin comunicación directa con el control terrestre, lo que pondrá a prueba la capacidad de la tripulación para operar con mayor autonomía.
Además del desafío de la distancia, se evaluarán sistemas fundamentales: soporte vital (que regula el oxígeno, la temperatura y el agua), el rendimiento de los dispositivos de navegación y la protección contra la radiación solar y cósmica.
También se analizará el desempeño del escudo térmico de Orion, que deberá soportar temperaturas cercanas a los 2.800 °C durante el reingreso a la atmósfera terrestre.

