El excomandante general del Ejército, Juan José Zúñiga, difundió una nueva carta escrita desde el penal de El Abra, en Cochabamba, dirigida al expresidente del Estado, Luis Arce, en la que afirma que la “historia ha dado un giro” que él no puede no puede controlar y que el país demanda cárcel no solo para su entorno familiar, sino también para sus ministros.
En la misiva, fechada el 21 de marzo, Zúñiga hace referencia a la reciente decisión judicial contra uno de los hijos de Arce, Marcelo Arce Mosqueira, quien fue enviado a la cárcel de Palmasola con detención preventiva, y alude al “dolor” que implica atravesar procesos judiciales y ver a un familiar privado de su libertad.
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Afirma que se trata de una experiencia que transforma la vida de una familia y sostiene que ahora el entorno del exmandatario enfrenta una situación similar a la que, según él, vivieron otras personas.
“Hoy, la historia ha dado un giro que usted ya no controla. Hoy el dolor ha tocado su puerta. Hoy es su familia, hoy es su sangre, hoy es su dolor que ya no puede ignorar. Que realidad tan dura… para usted, cuando empieza a entender desde adentro; cuando dejar de ser ajena y se convierte en propia y familiar”, dice parte de la misiva.
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El proceso contra Luis Marcelo, abierto por legitimación de ganancias ilícitas, incluye también al exmandatario y a sus otros dos hijos: Camila Daniela Arce Mosqueira y Rafael Ernesto Arce. Sobre éste último pesa un mandamiento de aprehensión.
El general de las Fuerzas Armadas (FFAA) también plantea una serie de preguntas dirigidos a la familia del exjefe de Estado, cuestionando si valieron la pena las decisiones que -según dijo- provocaron afectaciones a terceros.
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En ese contexto, menciona a exautoridades del gobierno y afirma que deberán asumir responsabilidades ante la justicia por sus actos. “El pueblo boliviano también recuerda y no olvida su entorno, quienes hicieron tanto daño a la patria, a los bolivianos (que) empobrecieron sin piedad, asesorados por extranjeros”, indica la misiva.
Recordó también que lleva dos años en prisión y afirmó que su confinamiento surgió de una decisión del Gobierno de Arce, que —según Zúñiga— estaba asesorado por el exministro y analista política, Hugo Moldiz y “su operador, Fernando Rodríguez”.
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“El poder se acaba. Hoy Bolivia pide a gritos cárcel no solo para su familiar, sino también para sus exministros: Eduardo del Castillo, Marianela (Prada), (Edmundo) Novillo, (el exviceministro) Aguilera y para el oscuro ideólogo, por todo el daño que hicieron a la nación”, agrega la carta de Zúñiga, quien alude en este último fragmento a Moldiz.
Finalmente, Zúñiga asegura que sus letras no van dirigidas con “odio”, ya que “el odio desgasta”. “Yo escribo con memoria y la memoria permanece (…) Siempre lo dije: Bolivia no es pobre, Bolivia ha sido saqueada y traicionada. Pero el pueblo no olvida el dolor, ni a quienes la causaron”, sostuvo.
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El exgeneral del Ejército permanece recluido desde el 26 de junio de 2024, cuando fue aprehendido tras liderar la toma militar de la plaza Murillo de La Paz, en un hecho que fue calificado por la administración de Arce Catacora como intento de golpe de Estado.
En su carta, Zúñiga también hace referencia a la situación de otros militares involucrados en los hechos de 2024, describiendo las dificultades que enfrentan tras su salida de los cuarteles y la pérdida de beneficios. Paralelamente, una comisión legislativa investiga ese episodio y ya inició la convocatoria de personas vinculadas al caso para esclarecer responsabilidades.
Por su parte, Luis Marcelo Arce Mosqueira fue aprehendido el 18 de marzo en la ciudad de Santa Cruz, en el marco de un operativo policial, debido a que pesaba en su contra una orden de captura y un requerimiento internacional en trámite.

