Un apagón afectó este lunes a gran parte de Cuba, luego de que se produjera un “apagado total de la red eléctrica nacional”, según informó la Unión Nacional Eléctrica de Cuba (UNE). La empresa estatal señaló que ya se iniciaron trabajos para restablecer el servicio.
La crisis por el desabastecimiento de combustible representa también la casi paralización del turismo por la cancelación de vuelos de algunas de las principales aerolíneas internacionales. Quienes continúan viajando a la isla, se han visto obligados a alumbrarse con las linternas de sus teléfonos para poder recoger su equipaje en el aeropuerto por la falta de electricidad.
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Desde hace semanas, la venta de combustible a la población es mínima, se realiza por una aplicación que viene siendo como una cola virtual cuya espera puede tardar más de un mes. En el mercado negro, un litro de gasolina se cotiza en 4.000 pesos, el equivalente a siete euros aproximadamente (28 euros el galón, que son 3,8 litros). En la isla, el salario medio no llega a 15 euros, la pensión es de menos de seis. Apenas hay combustible para las ambulancias y los servicios hospitalarios están al mínimo; la basura se acumula en las calles a montones.
«Cada vez más escasea la comida porque los apagones no permiten la conservación, los cubanos vivimos y comemos de lo que conseguimos a diario, y eso puede ser un pedazo de vianda hervida y un huevo, una comida al día», declaró una mujer residente en el extremo oriental del país. En las últimas semanas, los apagones se han extendido hasta cien horas seguidas en algunas zonas.
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No obstante, para las patrullas y motos de la Seguridad del Estado y la Policía, el combustible es gratis y sin límites. En las últimas jornadas, se ha acrecentado la militarización en el país. Desde varias provincias se informa del patrullaje en las calles principales, fundamentalmente en horarios de apagón. Pese a ello, las protestas, en mayor o menor medida, no han cesado, y ya se han prolongado durante diez jornadas consecutivas.
Se trata del segundo colapso del sistema eléctrico en menos de un mes. La falta de combustible y las dificultades para mantener la infraestructura energética han provocado apagones prolongados en distintas regiones, que en algunos casos superan las 100 horas continuas. La escasez de petróleo, vinculada a las restricciones y tensiones con Estados Unidos, ha agravado la situación económica y el funcionamiento de servicios básicos.

