Este domingo, las autoridades intensificaron este domingo los trabajos de retiro de los restos del avión Hércules C-130 tras el accidente aéreo registrado en inmediaciones del aeropuerto internacional de El Alto, en medio de un despliegue de seguridad y pericas técnicas para esclarecer las causas del hecho.
Maquinaria pesada ingresó al lugar para levantar los fragmentos de la aeronave, entre ellos partes del fuselaje y estructuras metálicas con daños de magnitud, y cargarlos en volquetas.
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Los trabajos comenzaron el sábado dentro de la investigación activada por el Ministerio Público, en coordinación de la Policía, las Fuerzas Armadas (FFAA) y médicos forenses.
En paralelo el recojo de los restos, la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) activó una Junta de Investigación de Accidentes, encargada de determinar las circunstancias del trágico accidente que dejó 22 muertos y decenas de heridos.
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Las circunstancias del accidente aún se encuentran en investigación. El sábado, el Ministerio de Defensa informó la localización del Cockpit Voice Recorder (CVR), conocido como caja negra, de la aeronave militar siniestrada.
Este componente es considerado fundamental para la reconstrucción de los últimos 30 minutos de la operación aérea, etapa crítica para establecer posibles fallas humanas, técnicas o externas.
El operativo de este domingo se realizó bajo un estricto anillo de seguridad implementado por efectivos policiales y militares, con el objetivo de resguardar la escena del suceso y evitar incidentes con la población local.

