Tras el ampliado realizado en la sede de la federación nacional de mineros asalariados, realizado el día de Navidad, la Central Obrera Boliviana (COB) ratificó el paro general indefinido e intensificar las medidas de presión contra el Decreto Supremo 5503, pese a que el país vivirá dos feriados antes de la llegada del fin de semana.
“Se ha determinado continuar con las movilizaciones (…) también se ha determinado que va a haber marchas en los diferentes departamentos del país, así que la movilización va a ser nacional”, declaró el secretario ejecutivo del ente obrero, Mario Argollo, tras salir del encuentro.
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Indicó que en el ampliado, que duró más de tres horas, se ratificó la continuidad de las movilizaciones en la Sede de Gobierno y también en las principales ciudades del país, y advirtió que las protestas podrían endurecerse si el órgano Ejecutivo no atiende la demanda principal del ente obrero: la abrogación del decreto.
Argollo también manifestó que no descartan apuntalar el paro general indefinido con huelgas de hambre y bloqueo de carreteras.
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Asimismo, anunció que socializarán la nueva normativa con otras organizaciones sociales “para que puedan comprender la magnitud y el fondo” que, a su criterio, atenta contra los trabajadores y sectores vulnerables y, en cambio, beneficia solamente a sectores privilegiados y empresariales del país.
El decreto “es bastante dañino para los compañeros trabajadores, la madre tierra, para la economía del país, y es enajenar nuestros recursos naturales. En ese sentido, se ha determinado continuar con las movilizaciones”, expresó.
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En tanto, el Gobierno reiteró que no dará marcha atrás en la implementación de los ajustes económicos contemplados en el Decreto Supremo y renovó el llamado al diálogo a los sectores movilizados para modificar algunos puntos de la resolución, aunque descartó la abrogación de la medida.
El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, afirmó que el fin de la subvención a la gasolina y el diésel permitirá un ahorro fiscal cercano a los $us 10 millones diarios, recursos que el Ejecutivo considera clave para evitar un colapso mayor de las cuentas públicas.

