Durante la reunión clave entre el Gobierno y los panificadores federados para resolver el conflicto por el costo del pan de batalla, el Ministerio de Desarrollo productivo, Rural y Agua planteó un proyecto para mantener la comercialización en Bs 0,50, sin embargo, aclaró que la administración nacional “no interviene en la fijación del precio”.
Los detalles de la reunión fueron revelados por la cartera de Estado a través de una nota de prensa, el cual indica que el sector rechazó “el proyecto de apoyo abierto y transparente” que busca beneficiar a los productores y sectores más vulnerables.
“La propuesta fue rechazada por los dirigentes presentes en la reunión. Por otra parte, se aclaró que el gobierno central no interviene en la fijación del precio del pan”, dice parte del pronunciamiento oficial.
El texto agrega que el Gobierno “hará las comunicaciones correspondientes a los gobiernos municipales sobre este aspecto”.
La cartera de Estado enfatizó que los representantes del sector panificador que le encuentro se produjo en un ambiente de diálogo y apertura promovido por el viceministro de Comercio, Gustavo Serrano, quien aseguró, horas antes de la reunión, que el precio del pan se mantendría en Bs 0,50.
“En todo momento, el Gobierno central expresó a los dirigentes del sector panificador su deseo de proteger la economía popular y defender el bolsillo de las familias bolivianas”, señala la nota.
Al salir de la reunión, el dirigente de la Federación de Panificadores de La Paz, Fernando Chambi, anunció que el Gobierno determinó levantar el subsidio de la harina y otros insumos básicos de producción y, en consecuencia, el sector ratificó el incremento del costo de Bs 0,50 a Bs 0,80.
Sin embargo, confirmó la convocatoria a un paro de actividades para este viernes, en rechazo a los controles de la Intendencia Municipal de La Paz, los que consideran como “abusos” del alcalde Iván Arias.

