El 1 de junio de 2025, Ucrania lanzó una ofensiva coordinada denominada “Operación Telaraña”, atacando múltiples bases aéreas rusas algunas ubicadas a miles de kilómetros de la frontera ucraniana. Este ataque que involucró el despliegue de 117 drones que marcó un hito en la guerra moderna.
Las bases aéreas en las regiones de Múrmansk, Irkutsk, Ivánovo, Riazán y Amur fueron blanco de esta operación. Particularmente notable fue el ataque a la base de Belaya en Irkutsk, situada a más de 4,000 km de Ucrania, lo que subraya la capacidad de los drones ucranianos para penetrar profundamente en el espacio aéreo ruso.
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El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky y el jefe del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), Vasyl Maliuk, supervisaron personalmente la operación. Los drones fueron ensamblados dentro de Rusia y lanzados desde camiones camuflados, evitando así las defensas aéreas rusas.
En un duro golpe para los servicios de seguridad rusos, Zelenski afirmó que Ucrania consiguió no sólo ejecutar la operación, sino también retirar de forma segura a las personas implicadas. Estaban operando «en diferentes regiones rusas, en tres zonas horarias».
Según fuentes ucranianas más de 40 aviones militares rusos, incluidos bombarderos estratégicos y aeronaves de alerta temprana, resultaron dañados o destruidos. La pérdida de estos activos representa un golpe significativo para la capacidad aérea de Rusia.
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Rusia confirmó los ataques, aunque no detalló la magnitud de las pérdidas. El gobernador de Irkutsk, Igor Kobzev reconoció que era la primera vez que se avistaba un dron ucraniano en la región, lo que evidencia la sorpresa y el alcance del ataque.

«Nuestra operación de más largo alcance. Nuestro personal implicado en la preparación de la operación fue retirado a tiempo del territorio ruso«, explicó. Zelenski dijo que Kiev tardó «un año, seis meses y nueve días desde el comienzo de la planificación hasta la ejecución efectiva».
Dio las gracias al jefe del Servicio de Seguridad de Ucrania, el general Vasyl Malyuk, y le pidió que revelara al público los detalles y resultados de la operación. «Por supuesto, no todo puede revelarse en este momento, pero se trata de acciones ucranianas que sin duda figurarán en los libros de historia«, añadió.
«Ucrania se está defendiendo, y con razón: estamos haciendo todo lo posible para que Rusia sienta la necesidad de poner fin a esta guerra. Rusia empezó esta guerra, Rusia debe terminarla«, escribió Zelenski.
“Operación Telaraña” no solo representa un éxito táctico para Ucrania, sino que también tiene implicaciones estratégicas profundas, alterando el equilibrio de poder y demostrando la eficacia de las operaciones asimétricas en la guerra contemporánea.

