La Defensoría del Pueblo expresó su rechazo y preocupación ante los graves y alarmantes hechos de violencia ocurridos en el municipio de Colcapirhua, Cochabamba, que dejó más de 20 heridos, tras los enfrentamientos entre vecinos y funcionarios municipales, donde cinco mujeres fueron retenidas y brutalmente agredidas.
La Defensoría a través de un comunicado, mencionó que se atentó contra la integridad física y dignidad humana de las mujeres agredidas, y catalogó de “repudiable” el acto de cortarles el cabello. Asimismo, condenó el ataque sufrido por un equipo de prensa en el ejercicio de su labor informativa en el mismo contexto.
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La Alcaldía de Cochabamba confirmó que 22 funcionarios municipales resultaron heridos, dos de ellos de gravedad, entre los afectados están cinco mujeres guardias municipales fueron retenidas, agredidas, les cortaron el cabello y fueron humilladas al ser obligadas a caminar descalzas por varias calles.
La pasada jornada, Cochabamba vivió una ‘guerra’ de la basura, el conflicto surge en medio de una crisis sanitaria que ya lleva dos semanas, tras el cierre del relleno sanitario de K’ara K’ara y ante la acumulación de basura en la ciudad, se habilitó de forma temporal una celda de emergencia en Cotapachi, Quillacollo.
Sin embargo, esta medida generó el rechazo de algunos vecinos de Colcapirhua, quienes iniciaron un bloqueo en la avenida Blanco Galindo.
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Los enfrentamientos se desataron en horas de la tarde, cuando los vehículos de la Empresa Municipal de Servicio de Aseo (EMSA) intentaron ingresar basura a la celda de emergencia, escoltados por guardias municipales y apoyados por vecinos de la zona Olmedo, una comunidad cercana a la celda de emergencia.
La violencia desató un alto nivel, entre comunarios de Olmedo y los de Colcapirhua. Se arrojaron piedras, petardos e, inclusive, dinamitas. Tras esto hubo más de una veintena de funcionarios de la Alcaldía de Cochabamba que fueron agredidos.
El alcalde Manfred Reyes Villa repudió los hechos y denunció que las funcionarias fueron «secuestradas y sometidas a maltratos físicos y psicológicos mientras colaboraban en el traslado de residuos a la celda de emergencia, autorizada por diversas instancias del departamento».


