Mundo, 27 de octubre (Radio Splendid).- Más de 70.000 civiles abandonaron sus hogares “en una semana” en la región de Jersón, en el sur de Ucrania; entre tanto, Rusia efectuó maniobras de sus fuerzas nucleares estratégicas “Grom” (Trueno) en un nuevo desafío a los países de Occidente.
“Estoy seguro de que más de 70.000 (personas) se han marchado en una semana desde que se organizó el cruce” de la orilla derecha del río Dnipro a la orilla izquierda, más alejada de la línea del frente, dijo Vladimir Saldo, jefe de la administración de ocupación rusa, en directo en el canal de televisión Krym 24.
Las autoridades de ocupación rusas de la región de Jersón habían indicado el 19 de octubre para iniciar las evacuaciones de civiles sobre el terreno ante el avance de las tropas ucranianas.
Desde principios de septiembre, el Ejército ucraniano avanza progresivamente en esta región anexada por Moscú a finales del mismo mes, pero que Rusia no controla totalmente.
Las conquistas territoriales realizadas por los soldados ucranianos habían llevado a las autoridades prorrusas a pedir a la población civil que abandonara su domicilio y cruzara el río Dnipro hacia la orilla izquierda, más alejada de la línea del frente.
Vladimir Saldo anunció ayer “la prohibición de entrada en la zona de la orilla derecha de la región durante siete días” en vista de la “tensa situación en la línea de contacto”.
El jefe de la administración de ocupación rusa mencionó el “peligro inmediato de inundación de los territorios de la región de Jersón y de destrucción masiva de las infraestructuras civiles” por Kiev, según él, para justificar tal medida.
Durante los ejercicios nucleares, presididos por videoconferencia por el presidente ruso, Vladimir Putin, se realizó un simulacro de “lanzamiento nuclear masivo por parte de las fuerzas estratégicas ofensivas en respuesta a un ataque nuclear enemigo”.
Las fuerzas estratégicas rusas lanzaron misiles balísticos y de crucero desde el submarino atómico Tula, dos bombarderos estratégicos Tu-95MC y sistemas de misiles intercontinentales móviles de emplazamiento terrestre Yars, que fueron disparados desde el cosmódromo de Plesetsk.
También se lanzaron misiles balísticos Sinevá desde el mar de Barents, en el norte de la parte europea de Rusia, hasta el polígono de Kurá, en la península de Kamchatka, bañada por el océano Pacífico. Se trata de los primeros ejercicios de las fuerzas nucleares rusas desde el inicio de la ofensiva en Ucrania en febrero.
Las anteriores maniobras tuvieron lugar días antes del comienzo de la campaña militar rusa y ensayaron el lanzamiento de armamento hipersónico, capaz de burlar cualquier escudo antimisiles, según Moscú.
El Pentágono reveló previamente que Rusia había informado a EEUU de sus planes, que coinciden con los ejercicios nucleares de la OTAN Steadfast Noon.
Las maniobras rusas se llevan a cabo en medio de temores por el uso de una bomba sucia con elementos radiactivos en Ucrania. El Kremlin aseguró que continuará sus esfuerzos diplomáticos para advertir a la comunidad internacional del posible uso de una bomba sucia por parte de Kiev, ya que esa amenaza aún persiste.
El papa Francisco pidió una paz duradera en Ucrania, un día después de que Moscú valorase la posibilidad de una mediación del Vaticano para resolver el conflicto desatado tras la invasión rusa del territorio ucraniano en febrero pasado.“No olvidemos rezar, continuar con la oración por la atormentada Ucrania. Que el Señor proteja a ese pueblo y nos guíe a todos por el camino de la paz duradera”, dijo el pontífice durante la audiencia general en la plaza de San Pedro, en un nuevo llamamiento para acabar con el conflicto.
/AFP y EFE