La Paz, 3 nov.- El Viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, señala las complicaciones que se presentaron para llegar a los incendios en la región de Rurrenabaque, y agradece a la madre tierra las lluvias que ayudaron a sofocar el noventa por ciento del fuego. Aproximadamente se necesitaron de tres a cinco horas para poder llegar a los puntos de calor, sobre todo al que se encontraba en la cima del cerro de la reserva Pilón Lajas.
“Habían cuatro incendios de pequeña magnitud y unos que si presentaba cierta gravedad podríamos decir. Estaba en la punta del cerro de Pilón Lajas, la característica de este incendio es que fue uno rastrero y que era en lugares completamente inaccesibles, se necesitaban entre tres y cinco horas para poder llegar. Pero ayer en la tarde (2 de noviembre) gracias a nuestra madre tierra, nuestra Pachamama, hubo una precipitación fluvial que prácticamente hay controlado y sofocado creemos nosotros el noventa por ciento de los incendios” expresó el Viceministro en una entrevista para RTP.
Esta mañana se organizó un sobrevuelo para identificar el estado actual en el que se encuentra la reserva natural. Gracias a esta acción se puede considerar la primera hipótesis, que los incendios habrían iniciado por causas naturales debido a que el sector no presenta ningún foco para la actividad económica.
“La primera información que hemos recibido de las autoridades, de los expertos departamentales y municipales, es que la primera hipótesis que se ha podido originar son las causas naturales. […] del sobrevuelo que hicimos, no se pudo encontrar actividad ni agrícola ni ganadera cercana, porque son lugares que no son, creo yo, aptos para algún tipo de actividad económica. Rurrenabaque y Bolivia entera pueden sentirse tranquila, hemos finalizado el mes de octubre con un país libre de los incendios descontrolados.” Añadió Calvimontes.
Finalizando su entrevista, el Viceministro expresó su queja ante la penalización estipulada para la quema sin autorización, la cual es de veinte centavos de dólar por hectárea. Esto vuelve conveniente desde el punto de vista económico, el pagar la multa a trabajar de forma responsable y con respeto por nuestra tierra.
