«Yo voy a esperar a que concluya la investigación sobre los respiradores, pero claramente fue armado por Valenzuela y Humérez; Navajas tendrá que explicar por qué firmó lo que hizo y si es parte de la corrupción o no, pero sí puedo decir, hemos actuado con prontitud para cortar de raíz», aseveró, citado en un boletín de prensa.
El escándalo de los respiradores estalló el pasado mayo al destaparse que el Gobierno de Bolivia pagó más de 27.000 dólares por respirador a la empresa española GPA Innova cuando su precio de mercado sería de unos 7.000 dólares. Otra empresa española, IME Consulting, ejerció como intermediaria. Uno de los detenidos fue el cónsul de Bolvia en Barcelona, Alberto Pareja.
La consecuencia inmediata fue el cese del ministro de Salud Marcelo Navajas, quien apenas llevaba un mes al frente de la cartera de Salud, que fue detenido y enviado a prisión preventiva, así como el arresto de otros implicados en la gestión de la compra.
