La Paz, 17 feb (Radio Splendid).- De acuerdo con la primera encuesta nacional de intención de votos -realizada por CiesMori para Unitel, Red Uno y Bolivisión- ninguno de los candidatos a la presidencia obtiene una mayoría en la votación que le permita ganar las elecciones en primera vuelta.
El porcentaje de indecisos está en 6,5%, pero si a este bolsón se le suman los votos blanco, nulo y secreto, este porcentaje trepa hasta el 16,1%. Tomando este dato, si se hace un ejercicio de votos válidos sobre los resultados de la encuesta, habría segunda vuelta entre Luis Arce Catacora (llegaría al 37,7%) y Carlos Mesa (20,38%), pero en este escenario el MAS se queda apenas al 2,4% de la victoria en primera vuelta.
El candidato del Movimiento Al Socialismo lidera esta encuesta con un 31,6% frente al 17,1% de Carlos Mesa (Comunidad Ciudadana) y el 16,5% de Jeanine Áñez (Juntos). Más atrás aparece Luis Fernando Camacho (Creemos), con el 9,6%, y Chi Hyun Chung (Frente para la Victoria), con 5,4%. El resto de los postulantes (Tuto Quiroga, Feliciano Mamani y el inhabilitado Ismael Schabib) no llegan al 2%.
El voto está más definido en el eje central, donde los indecisos rondan el 5% y el bolsón de votos ‘sin dueño’ está por debajo del 12. Se amplía más donde el padrón electoral es más pequeño (Beni, Pando y Tarija), donde ronda el 20% y puede cambiar radicalmente la intención de votos actual.
Cuando se les consultó a los encuestados sobre una hipotética segunda vuelta, Jeanine Añez saldría ganadora con un 43,6% de los votos frente al 42,3 del postulante masista. Sin embargo, la diferencia es tan pequeña que se queda dentro del margen de error y puede ampliarse o cambiarse con el 3% de indecisos o el 10% de los que piensan votar blanco o nulo.
Cuando se empareja a Arce Catacora contra Mesa, gana el masista con una décima (40,8% frente a 40,7%). La situación es idéntica que con la hipótesis anterior y es una historia con final abierto, con un 2,7% de indecisos y un 15% de blancos y nulos.
Si el MAS se bajara de la elección y la votación fuera entre Mesa y Áñez, la presidenta-candidata conseguiría cinco años más de mandato con un 33,8%, frente a un 30,3% de Mesa. Eso sí, los que van al blanco y al nulo (32,3%) es casi tan grande como la intención de voto de la hipotética ganadora.
Así comienza la carrera electoral, aún con final muy abierto, pero ya perfilando una ajustada carrera por el segundo lugar, con una segunda vuelta igual de ajustada.
Con información de El Deber
