Durante muchos años, Victoria’s Secret fue una de las marcas de lencería más deseadas por las mujeres y reconocidas del mercado, incluso participar en el icónico desfile era uno de los mayores deseos para muchas modelos.
El diario New York Times publicó un reportaje en el que entrevistó a más de 30 ejecutivos, empleados y modelos en el que todos coincidieron con un mismo sospechoso: Ed Razek, exejecutivo de L Brands, la compañía a la que pertenece Victoria’s Secret.

De acuerdo con el diario, las declaraciones señalan al director de marketing de tener un comportamiento machista y misógino, intentando besar a las modelos, pidiéndoles que se sentaran en sus piernas o exigiendoles que se desnudaran frente a él.
Una de las víctimas de Razek fue Bella Hadid, a quien el empresario acosó en 2018, tal y como lo aseguran varios testigos. Mientras la modelo ajustaba su ropa interior para salir a la pasarela, el ejecutivo le dijo: “Olvídate de las bragas”, además le lanzó un comentario lascivo sobre su busto.

Razek, de 71 años, es el que se negó a que desfilaran las mujeres ‘plus size’, trans o cualquiera que no se ajustara a los cánones de belleza de la marca, «presidió una cultura arraigada en la misoginia, el acoso y el hostigamiento». El directivo, que se ocupó de los ‘castings’ de las ‘ángeles’ en los últimos 15 años y lanzó al estrellato a modelos como Tyra Banks o Gisele Bündchen, renunció el pasado agosto después de que Victoria’s Secret incorporase a su nómina a la modelo brasileña transgénero Valentina Sampaio.
Por su parte, Razek comunicó a través de un correo electrónico que “las acusaciones en su contra son falsas, mal interpretadas y fuera de contexto. He tenido la suerte de trabajar con innumerables modelos de talla mundial y profesionales talentosos, y me enorgullece el respeto mutuo que nos tenemos el uno al otro”, recalcó.
