La Paz, 22 ene (Radio Splendid).- Tal como estaba previsto, este 22 de enero, la presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Jeanine Añez Chávez, presento un informe desde el Palacio de Gobierno que duro aproximadamente 34 minutos realzando diferentes casos de presunta corrupción cometidos por su antecesor del gobierno del MAS.
La primera mandataria del país hizo énfasis en aspectos como economía, corrupción, proyectos fantasmas, empresas estatales, tal es el caso que durante la gestión de Evo Morales hubo 6 años de continuo déficit fiscal y 5 de déficit comercial, además, que desde el 2008 se confiscó casi el 90% del IDH en las gobernaciones equivalente a 3 mil 500 millones de Dólares convirtiéndose en una subvención para los departamentos.
Una de las más recientes y significativas acciones que asumió la Jefe de Estado fue el incremento al 10% del presupuesto destinado a la salud de los bolivianos, lo cual significará que los recursos para esa área subirán a un nivel histórico de 20.804 millones de bolivianos, según información del Ministerio de Economía.
«Este incremento es el mayor aprobado para el sector de Salud. Ahora nos toca el desafío de ejecutarlo de manera eficiente y rápida, atendiendo las grandes prioridades que los bolivianos tenemos en esta materia. Este es apenas el primer paso, necesitamos hacer esto mismo, cada año, hasta ir acortando las grandes brechas en la atención médica», dijo Áñez durante su discurso presidencial.
Asimismo, la mandataria resaltó la reducción entre el 13% a 15% de las tarifas de electricidad, algo que benefició a más de 2 millones de habitantes del país «sin afectar a las generadoras ni distribuidores de energía eléctrica».
«La reducción de tarifas también ayudará a las empresas para que tenga más capacidad de generar empleos», agregó Añez, quien también dijo que instruyó el análisis del estado de situación de las empresas públicas «para protegerlas y potenciarlas».
La Presidenta cuestionó la práctica del pasado gobierno en el área de los hidrocarburos y que consistió en «una práctica de buscar plata urgente, pero con un negocio decadente».
«Esta política hipotecaba el futuro de la familia boliviana. Es decir, era el pan de hoy, pero el hambre de mañana. Nos ha tocado sincerar las reservas certificadas de gas e iniciar la profesionalización de la administración de la empresa petrolera de los bolivianos», explicó.
En esa línea, Añez ratificó que su gobierno, pese a la difícil situación económica, seguirá pagando los bonos sociales y garantizó la continuidad de todos los proyectos comprometido «siempre en el marco de la ley».
Con información de ABI
