La Paz, 14 mar (Radio Splendid).- El presidente de Bolivia, Evo Morales, expuso este jueves en una reunión de la ONU que revisa en Viena donde expresó que la guerra contra las drogas ha fracasado y que es momento de repensar nuevos modelos adecuados a la realidad de cada país para la lucha internacional contra los estupefacientes.
“La realidad nos demuestra que la llamada guerra contra las drogas ha fracasado y hoy nos vemos obligados a repensar en nuevos modelos que reconozcan la realidad de uno cada país y sus experiencias”, expresó Morales en el 62 período de sesiones de la Comisión de Estupefacientes de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que se realiza en Viena, Austria.
Asimismo, el mandatario realizó una exposición del modelo boliviano antidroga implementado durante su gestión y lo calificó de «exitoso».
«Nuestro modelo de lucha contra narcotráfico con control social, respeto a derechos humanos y desarrollo integral con coca es visibilizado a nivel internacional en cuanto a la política antidroga es exitosa», indicó ante el auditorio.
Cuando llegó al Gobierno, en 2006, heredó un modelo antidroga «ajeno» a la realidad boliviana que no tomaba en cuenta el uso tradicional y medicinal de la hoja de coca, por el contrario, estaba criminalizada y estigmatizada, mencionó Morales.
Indicó que la política antidroga estaba orientada a «reprimir» a los productores de coca y fue un mecanismo de control geopolítico, se inició el desarrollo alternativo, pero condicionado a la erradicación total del arbusto.
«La criminalización de la coca y la imposición de una política ajena a la realidad generó una crisis económica, social y cultural en los productores cocaleros y los hermanos bolivianos», mencionó.
En cuanto al control de la producción de la coca se han establecido mecanismos de control social donde se aplican el diálogo, la concertación y el respeto a los derechos humanos con los sindicatos y comunidades para la toma decisiones, así mismo se han implementado mecanismos de sanción para quienes tienen coca excedentaria, existe un autocontrol de los mismos productores”, afirmo el primer mandatario.
Aseguró que antes de implementarse este modelo, la erradicación de la hoja de coca en Bolivia no estaba acorde con la realidad del país y que la Administración para el Control de Drogas cometía una serie de abusos e irregularidades, incurriendo incluso en la injerencia política.
El mandatario aseveró que Bolivia en ningún momento estuvo alejada del derecho internacional y en cuanto a la reducción de los cocales se estableció un mecanismo de control social con diálogo y concertación, además del respeto a los derechos humanos.
